Ir al contenido principal

Los mecanismos de defensa o cómo nos defendemos de la ansiedad. 1ª parte.

Los mecanismos de defensa fueron propuestos por el psicoanálisis, tanto por Sigmund Freud como por otros como Karl Abraham, y posteriormente, fueron desarrollados y ampliados por la propia hija de Freud, Anna Freud (El yo y los mecanismos de defensa, 1980), Melanie Klein y Alfred Adler. En la actualidad, son conceptos utilizados por la psicología en general pero para comprenderlos hay que conocer algunos términos psicoanalíticos como el ello, el yo y el superyó, según Freud eran las instancias fundamentales de la estructura del aparato psiquico.


El Ello sería inconsciente y consiste en la expresión de nuestras pulsiones (instintos) y deseos; el Superyó sería una instancia moral también en gran parte inconsciente y se encarga de juzgar nuestros actos y pensamientos, es la internalización de las normas, reglas y prohibiciones inculcadas por las figuras parentales.

El Yo es la instancia que finalmente actua y hace de mediadora entre las otras dos, intenta conciliar las exigencias normativas y punitivas del Superyó a la vez que las exigencias de la realidad con los intereses del Ello por realizar sus deseos inconscientes. El Yo tiene una parte consciente, otra preconsciente que pugna por salir a la consciencia y también tiene una parte inconsciente.


Las exigencias a las que debe atender el Yo, provinientes tanto de la propia persona como del mundo externo originan conflictos intrapsíquicos que a su vez provocan ansiedad.

Ante la ansiedad, las personas respondemos con defensas de diferente nivel. Estas defensas tienen una función de adaptación (aún cuando sea una adaptación distorsionada) a la realidad externa. Según Wolberg, L., 1967, podemos distinguir cuatro niveles de defensa contra la ansiedad:

1) Esfuerzos por mantener el control.
2) Defensas caracterológicas.
3) Defensas represivas.
4) Defensas regresivas.


Esfuerzos por mantener el control:

La primera línea de defensas está constituida por los esfuerzos conscientes, preconscientes e inconscientes para manejar las circunstancias externas o modificar el comportamiento, de modo que sea posible la contención de los conflictos internos.
En lugar de solucionar el conflicto interno, la persona realiza cambios en el exterior o en su conducta, para disminuir su estado de tensión. Se trata de defensas "normales" que , en mayor o menor grado, todos utilizamos. Entre ellas podemos distinguir:

-Evitación del estímulo o situación desencadenante de ansiedad.
-Substitución de una satisfacción pulsional por otra; por ejemplo, el comer como sustituto de la satisfacción sexual.
-Desplazamiento. El comportamiento conflictivo modifica sus objetivos. Por ejemplo, deporte violento en lugar de agresión.
-Gratificación por fantasias diurnas.
-Racionalización. Utilización de razones sociales y de tipo externo para explicar, de manera insconscientemente falsa, el comportamiento motivado por necesidades internas.
-Utilización de ideologías políticas, religiosas o sociales para trasladar los conflictos internos hacia el exterior.
-Comportamientos impulsivos, no razonados, como forma de descargar la tensión interna.
-Actitud de rígido autocontrol para evitar la exteriorización de conflictos.
-Dedicación compulsiva al trabajo, diversiones, aficiones, etc. como una forma de favorecer la represión de los conflictos internos no resueltos y sentidos como peligrosos.

En la próxima entrada seguiremos con este apasionante tema que es esencial para identificar nuestra forma de relacionarnos con los demás y con nosotros mismos.
Bibliografía:
Coderch, Joan.: Teoría y técnica de la psicoterapia psicoanalítica. Ed. Herder, 1987.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mi ex novio era celoso, controlador y nada detallista pero no puedo dejar de pensar en él, lo necesito…

Ésta es una consulta que me llega a través del servicio gratuito: Pregúntame vía Facebook. De nuevo vemos a una chica que tiene todo el potencial y la capacidad para ser feliz, y aún así se empeña y obsesiona con alguién que la maltrata psicológicamente a través de utilizar la tàctica del control. El primer paso es aislarla de sus amistades y posteriormente, tratarla a ratos muy mal para ir mermando su autoestima y su energía de vivir; y a ratos, tratándola muy bien para que hacerle creer que él tiene el poder de hacerla feliz o infeliz. Ella, al empezar un nuevo trabajo, entra en contacto con otras personas y logra reunir fuerzas para dejarlo pero la falta de autoestima ha hecho mella y ella no puede dejar de pensar en él. No es capaz de anteponer sus intereses y su salud porque se ha ido forjando una situación de dependencia hacia él. Veamos cómo se llega a este punto y cómo se puede empezar a salir de este atolladero.

Consultante: Buenas tardes, cuando entré a la universidad me enam…

Los cambios estacionales del estado de ánimo y qué hacer para sobrellevarlos

Todas las personas, en mayor o menor medida, podemos vernos afectadas por el cambio de estación, aunque hay trastornos afectivos con más predisposición a empeorar en primavera, por regla general, el cambio al otoño y al invierno suelen acentuar los pensamientos melancólicos, la falta de motivación y una visión más negativa de las cosas. Tenemos que enfrentarnos a grandes cambios en nuestra forma de vida ya que disminuyen las horas de luz, sobretodo a partir del cambio horario invernal; disminuye la temperatura; el paisaje es menos luminoso y colorido; algunas actividades al aire libre ya no pueden realizarse. Todo ello comporta un cambio notable de nuestros hábitos estivales, y estamos hablando sólo de climatología.

Con la llegada del otoño, también hay un cambio de rutinas que puede ser debido a inicio del curso escolar, finalización de vacaciones o trabajos de temporada, horarios más estrictos, menos tiempo para dedicarnos a nosotros mismos, o por el contrario, un exceso de tiempo c…

Las neurosis: Características generales y génesis

Características generales de las neurosis

- Características que las diferencian de otros trastornos psíquicos:

1. No son enfermedades en el sentido médico. Etiopatogenia fundamentalmente psicológica a excepción de las crisis de angustia y trastornos obsesivos.

2. Su naturaleza es dimensional, ya que el neuroticismo es un factor de personalidad que se desplaza cuantitativamente de menos a más a lo largo de un continuum.

3. La clínica también es cuantitativa ya que los síntomas son fenómenos que todo sujeto puede sentir en situación normal, aunque, una vez instaurado el síndrome neurótico, adquieran naturaleza patológica.

4. El curso es, en general, crónico, con fluctuaciones.

5. El pronóstico es variable según parámetros personales, sociales y terapeúticos.

6. El tratamiento, excepto en crisis de angustia y trastorno obsesivo, se debe enfocar psicológicamente.

- Las neurosis son trastornos menores en cuanto que el sujeto no pierde el juicio de la realidad, concepto básico que las dis…